Consecuencias:
1.- Económicas:
La luz que se dirige hacia el cielo, el río o el mar, el campo o los montes y la que entra por nuestras ventanas, no tiene ninguna utilidad, pero cuesta el mismo dinero y consume la misma energía que la que ilumina nuestras calles.
2.- Energéticas:
Consumo de energía no aprovechada para la función visual.
Sobreconsumo por sobreiluminación (en intensidad y en horario)
3.- Sobre la seguridad vial y ciudadana:
Deslumbramientos, molestias, fatiga visual y estrés.
Falsa sensación de seguridad
4.- Sobre la salud y la privacidad:
Intrusión lumínica: molestias, dificultades para dormir, estrés, etc.
Modificación del ritmo circadiano: cambios hormonales, anímicos y de conducta.
Invasión de insectos
Mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer.
5.- Ecológicas:
Modificación de los ecosistemas nocturnos y desequilibrio entre especies.
Alteración de los ritmos circadianos de plantas y animales.
Desorientación y dificultades de comunicación y reproducción en animales.
Emisión extra de gases de efecto invernadero en centrales térmicas.
Residuos tóxicos de las lámparas (vapor de mercurio y halogenuros metálicos)
6.- Culturales:
Pérdida de la noche como recurso educativo, de ocio y turístico.
Impedimento de la observación astronómica para profesionales, aficionados y público en general.
Definición |
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Origen |
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Consecuencias |
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Cómo iluminar |
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Normativas |
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