Hallan el origen del calentamiento de la corona solar
Científicos de la Universidad de Sheffield y de la Universidad Queen´s de Belfast acaban de publicar en la revista Science el descubriendo de un tipo de ondas que explicarían una de las mayores incógnitas del Sol: por qué si la temperatura de la superficie del Sol es de unos 6000 grados, su “atmósfera” (la corona), en lugar de presentar una temperatura menor, puede superar el millón de grados.
El equipo investigador empleó el Telescopio Solar Sueco en la isla de La Palma para buscar oscilaciones magnéticas a gran escala en la turbulenta atmósfera solar, un tipo de oscilaciones llamadas ondas Alfvén que transportan la energía hasta la corona solar, donde se manifiesta en forma de calor. La existencia de este fenómeno, propuesto en 1942 por Hannes Alfvén, ganador del premio Nobel por su trabajo en este campo, aún no estaba respaldada por evidencias sólidas.
“A diferencia de las ondas producidas al tirar una piedra a un estanque, las ondas Alfvén son completamente invisibles para el ojo humano –comentó David Jess, uno de los investigadores. Sólo examinando los movimientos y velocidades de las estructuras en la agitada atmósfera solar hemos podido, por primera vez, detectar estas elusivas ondas”.

Las ondas se han hallado en concentraciones del campo magnético, también conocidas como tubos de flujo magnético, en la atmósfera solar. Podemos visualizar un tubo de flujo magnético como una cuerda elástica retorcida en su base por un movimiento cortante. Las ondas Alfvén, generadas por un movimiento de torsión en el tubo, se propagan hacia arriba desde la superficie solar con una velocidad media de unos veinte kilómetros por segundo y acarrean la energía suficiente para calentar el plasma hasta temperaturas de varios millones de grados.
Las ondas Alfvén detectadas se asocian a una región solar con alta concentración de campo magnético, con un tamaño que dobla de el las islas británicas. El fortísimo campo magnético se manifiesta como puntos muy brillantes y fugaces (no llegan a las dos horas).
“Comprender la actividad solar y su influencia en el clima terrestre es vital para la especie humana – añade Mihalis Mathioudakis, coautor de la investigación. El Sol no es tan tranquilo como muchos piensan. La corona solar, visible desde Tierra sólo en los eclipses solares, constituye un ambiente muy dinámico que puede presentar erupciones repentinas, liberando la energía equivalente a diez mil millones de bombas atómicas. Nuestro estudio supone un avance en la comprensión de cómo la corona, a más de un millón de grados de temperatura, desencadena fenómenos semejantes”.
Créditos
Universidad de Sheffield
Saber más
http://www.sheffield.ac.uk/appliedmaths/research/sci.html
ESCRITO POR >> Teresa Gallego
AIA-IYA2009




















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